Presentación de “Ayer La Lluvia” en Polo Prado (con Limbo, Éxodo y Flanger)

Ya hace un mes que presentamos “Ayer La Lluvia” en Polo Prado con Limbo, Éxodo y Flanger, y aún no había escrito nada al respecto.
Es muy difícil.
Me cuesta escribir estas palabras, porque es reconocer que se cierra un ciclo. Y si bien en unos meses volvemos (y volvemos con todo), lo que se vivió en esta etapa puntual nunca se va a repetir.

all
Debo reconocer que nunca pensé alcanzar un lugar como Polo Prado. Presentar un libro en la Sala Zitarrosa era algo improbable, pero no era irreal. Ahora, Polo Prado fue algo que se escapa a toda lógica.
Desde el primer día, pasan cosas incomprensibles en torno a “Ayer La Lluvia”. Los que estamos más involucrados en todo esto hemos aprendido a asumirlas, y a vivir con ellas. A veces todo pareciera ser “un sueño dentro de un sueño”, como decía Poe.
Y la posibilidad de llevar “Ayer La Lluvia” a Polo Prado lo fue. Surgió, y decidimos hacerlo. Quiero agradecerle a Xavier Fleitas por permitirnos presentar el libro en tan magnífico escenario. En parte, su amor por la literatura fue lo que lo motivó a facilitarnos las instalaciones. Pero sé que también lo impulsó el deseo de brindarle un espacio a tantos jóvenes que querían compartir su trabajo y sus sueños con un público amplísimo. Así que toda nuestra gratitud para él.

pp 2
La primera banda en tocar fue Limbo, y ellos fueron los responsables de los covers de la noche; siempre que presentamos el libro, alguna banda toca canciones de otros artistas que tienen resonancia inmediata en la composición de “Ayer La Lluvia”. Yo suelo darles una lista de temas, y les pido que elijan algunos. Pero lo realmente interesante del toque de esa noche es que los covers los escogieron ellos mismos. Y yo no hubiera podido elegir mejor.
“Songbird” de Oasis, “Revolution” de los Beatles, “Whatever/Wonderwall” de Oasis… y no sé cómo hicieron para embocarle, y elegir la única canción de The Kooks que me encanta: “She Moves In Her Own Way”.
En realidad, si lo pienso un poco no tiene nada de sorprendente. Monchi (el cantante de la banda) fue una de las primeras personas en comunicarse conmigo y decirme cuánto le había gustado el libro, y cómo lo emocionaba la novela corta.

limbo polo prado
Y la banda también incluyó sus dos nuevo sencillos, “So Much Charm” y “Don’t Be Afraid”. Y dijo mucho que los temas generaron absolutamente la misma experiencia estética que los covers de Oasis y The Beatles que interpretaron esa noche. El nivel de consanguinidad era impresionante.

Después fue el turno de Éxodo. Recién llegados de las Jornadas de la Juventud en Río de Janeiro (donde asistieron más de 2 millones de personas), en Polo Prado tocaron como si estuvieran presentándose ante el doble de gente. Nunca voy a olvidar esa energía y entrega, ese cariño y pasión por lo que hacen. La banda interpretó muchos temas de su disco debut (incluyendo mi favorito, “Lo Eterno Es Para Siempre”), algunas canciones nuevas, y también incluyeron un cover de “Zombie” de los Cranberries.

exodo polo prado

Y Flanger fue una de las sorpresas más grande de toda esta serie de eventos. Las únicas grabaciones existentes son de hace años, y son un testimonio del periodo en que el grupo se dedicaba al metal. Pero esa noche, su repertorio estuvo conformado por canciones inéditas, y presenciamos fusiones realmente variopintas entre el rock y géneros como el tango, e incluso la música clásica.

flanger polo prado

Flanger fueron también los grandes impulsores de este evento. Ninguna persona hizo más fuerza que ellos para que esto saliera adelante. Ese día, fueron los primeros en llegar junto con la sonidista (Mariana, amiga de la banda, y alguien jovencísima que hizo un trabajo brillante de principio a fin), y ayudaron a armar el escenario.

En lo personal, me gustó el hecho de que todas las bandas explicitaron vínculos con el libro.
Monchi aludió a la novela corta (“Cuando Estabas Ahí”), Virginia trazó un paralelismo entre su composición “Preludio” y “Si lo dijiste borracha, lo pensaste sobria”. Y Fernando de Flanger narró la peripecia vivida por Luis (el bajista de la banda) cuando conquistó un amor que en realidad no era lo que aparentaba…

Y bueno, son Flanger. Habrán tocado un set completamente distinto, pero el tigre no puede destigrarse…

Me quedé con esta imagen, la de Fernando antes de comenzar el toque, sumamente compenetrado con su guitarra. Recuerdo lo mucho que le importaba que todo saliera bien.

fernando

Fue la última persona de la que me despedí ese día. Cuando nos damos un abrazo, me pregunta si había disfrutado el evento, porque él es uno de los que mejor conoce la historia de este libro, y todo lo que pasó en estos meses. Fue un camino muy difícil, y lamentablemente no pude disfrutar algunas cosas que para todos los demás fueron simplemente conmovedoras.
Por eso su pregunta cuando todo terminó. Y le dije que sí. Porque era la verdad, disfruté cada segundo, me emocioné y me sorprendí. Dimos todo, para que los demás tuvieran todo. Me sentí realmente agradecido, en verdad no creo haber sido el artífice, creo haber sido una parte más. Esto fue un colectivo de sueños e historias individuales que avanzaron lado a lado. Como dije cuando tuve que hablar al principio, ir juntos es importante. Y no porque se llegue antes. Es importante, porque se llega mejor.

–oOo—

El viernes pasado Flanger tocó otra vez. Fue su primera presentación en vivo desde Polo Prado. Tocaron un set de una hora en el Palacio de la Música. Sonreía mucho cada vez que Nicolás (el cantante) explicaba, “esta canción es nueva, es la segunda vez que la tocamos”.

flanger palacio de la musica

Yo fui uno de los que tuvo la alegría de escuchar todas esas canciones por primera vez.
Seguro las voy  a escuchar muchas veces más.
Tengo que admitirlo aunque me duela,  aquella noche en Polo Prado fue un adiós. Y escribir esto es una despedida, y eso no lo cambia nada.
Pero hay despedidas que son una eterna bienvenida.
Y como canta Éxodo en el primer tema de su disco, “lo eterno es para siempre”.