Diez Años de MusicKO

Este mes, MusicKO cumple 10 años. No puedo disimular algo de asombro, especialmente al percatarme de que es el sitio más longevo de reseñas musicales en Uruguay (y por un margen muy considerable de tiempo). Mi sorpresa viene no tanto por el hecho de que el sitio haya tenido esa permanencia (la constancia y la tenacidad son dos de mis rasgos más característicos) sino porque el sitio surgió como un divertimento, como una plataforma donde escribir sobre mis artistas anglosajones predilectos. Y eso tuvo una implicancia adicional: desde su incepción, MusicKO ha sido un sitio bilingüe (único sitio en Uruguay con esa particularidad idiomática).

A la fecha, MusicKO tiene unos 10.000 artículos publicados. Un 95% son de mi autoría – si bien hubo colaboraciones, éstas fueron muy puntuales, y consistieron siempre en coberturas en vivo de artistas con los que yo no estaba lo suficientemente interiorizado como para plasmar en palabras lo que conjuraban en el escenario.

Como proyecto, MusicKO tuvo una serie de consecuencias impensadas en mi vida. Si bien comenzó como una plataforma donde reseñaba los discos de mis bandas adoradas como The Who, XTC, The Smiths y The Jam, eventualmente se convertiría en una plataforma de difusión para artistas de habla hispana (haciendo especial hincapié en el Río de La Plata). Y los vínculos que establecí a través del sitio eventualmente fructificarían en los eventos de la Campaña del Juguete, el ciclo de conciertos a beneficio de hospitales pediátricos en Uruguay y Argentina que organizo desde hace ya seis años.

COMIENZO & COROLARIO

El sitio fue creado en junio de 2009. En aquel entonces, trabajaba como redactor de contenidos en una empresa de Internet (KillerStartups.com). Mi afición por la música era consabida por todos mis compañeros de oficina. Un día, uno de los programadores me propuso crear un sitio donde publicar mis propias reseñas al ver que invertía buena parte de mi hora libre leyendo páginas como Wilson & Alroy’s Record Reviews y Only Solitaire, y fue así que nació el sitio. Instado por el programador, pensé en un nombre que fuera lo más sucinto posible, y pronto me decanté por “musicko”.  

El nombre resonó conmigo desde un principio, pero pronto descubrí que tenía un problema: había que deletrearlo para que la gente lo pudiera recordar, y explicar que entre la “c” y la “o” iba una “k”. Eso es un contrasentido; la idea de una página web es que su dirección pueda ser referida oralmente. Si hay que tomarse el tiempo para explicitar la dirección, eso ya es casi una asunción de derrota. Es como explicar un chiste – a los efectos, se va a entender la gracia, pero la idea precisamente es que la gracia se enuncie sola.

El logo fue creado por un diseñador que trabajaba para MTV, y el epígrafe “we built this city on rock & roll” viene del clásico de Starship “We Built This City”.

Los primeros años del sitio fueron los más prolíficos, por todos los aspectos inherentes a la novedad del emprendimiento. Tenía otras reservas de energía, y otro acervo – era muy sencillo para mí reseñar discos de bandas como The Who, Oasis, los Sex Pistols y The Clash, ya que se trataba de álbumes que había escuchado mi vida entera, y sobre los que tenía una visión muy definida, que se complementaba con todas las biografías e historias de la música contemporánea que leí siempre que pude, desde muy temprana edad.

En aquel primer año hubo también una sección donde escribía sobre sitios y aplicaciones de interés para músicos; esos eran sitios que conocía en mi trabajo, y que luego reseñaba en profundidad en MusicKO.  En muchos casos, también entrevistaba a sus creadores.

Uno de los episodios más llamativos de esta etapa netamente anglosajona ocurrió en el primer mes de vida de MusicKO, cuando reseñé el compilado “21 Number Ones” de Kenny Rogers. La nota llamó la atención de Rex Benson, el presidente de Rex Benson Music Group, quienes publicaron el hit de Rogers “Buy Me A Rose”. Ésta persona se tomó el tiempo de dejar un comentario al término de en la reseña (!). Los invito a leer la nota y los comentarios.

TRANSICIÓN & TRANSMISIÓN

El enfoque de MusicKO habría de cambiar con el devenir de los años, y eso no fue debido únicamente a la inquietud propia de que el sitio debía renovarse – nadie puede hacer lo mismo eternamente, seguir un solo camino equivale a retroceder, y es se aplica a cualquier ámbito de la vida.

No, el cambio en el enfoque se manifestó en el momento que publiqué mis dos primeros libros, Once y Ten. Esto ocurrió en 2009 y 2010, respectivamente.

No sabía lo difícil que podía ser para un artista nuevo dar a conocer su obra. Y lo aprendí cuando publiqué esos dos libros. Nunca, nunca me hubiera imaginado que los medios podían ser tan inaccesibles y reticentes. Eso causó que me replanteara la finalidad de MusicKO. ¿Qué sentido tenía escribir sobre discos que habían sido editados hacía décadas, y sobre los que ya se había escrito tanto? ¿Qué sumaba una reseña más de Quadrophenia? ¿O una de Nevermind The Bollocks? Fue así que paulatinamente me decidí a reseñar a artistas de mi propio país.

La primera banda uruguaya sobre la cual escribí fue Cínica, quienes acababan de editar su primer EP, y un video. De todos modos, tengo que puntualizar que las reseñas seguían siendo en inglés, y que seguirían siéndolo por bastante tiempo.

En aquellos años, había una escena muy interesante de bandas con una impronta anglosajana en Uruguay. Todas ellas tuvieron notas en MusicKO: Casablancas, Limbo, The Bear Season… si tengo que realizar una selección de mis mejores notas, debería incluirlas a todas, de manera taxativa. Ésta era la época de los primeros memes en Internet, y éstas notas recogían muchos de ellos – “Troll Face” era un personaje recurrente, y en una reseña que recuerdo con un enorme cariño incluso aparecía Nyan Cat (¡en su versión de 10 horas!). Asumo que los más jóvenes no sabrán ni de qué estoy hablando. Claramente, era otra época, en la cual la tecnología no había asumido un rol tan acaparador como el que tiene hoy en nuestras vidas.

ESPAÑOL & ESPACIO

La etapa actual (y definitiva) de MusicKO está también vinculada a la edición de los libros que mencioné recién, pero no en su generalidad, sino en relación a un encuentro concreto que propiciaron. Éste fue con el equipo de Cooltivarte, un sitio que comenzaba su periplo también en aquellos años, y que derivaba de un proyecto previo conocido como Óbolo Cultural. Cooltivarte fue el primer sitio uruguayo donde me entrevistaron por mis libros, y congeniamos tan bien que me ofrecieron unirme al equipo de trabajo que estaban ensamblando, oferta que acepté encantado. Así, me convertí en el primer colaborador del sitio, y comencé a escribir notas sobre artistas uruguayos… solo que ahora en español.

Durante estos años, MusicKO no fue actualizado de manera muy frecuente. Esto fue debido a que al poco tiempo de comenzar a colaborar con Cooltivarte asumí otro trabajo más, como editor de un diario online (eldiario.com.uy). Y casi de inmediato, empecé a escribir para otros sitios como ser Vivo Montevideo. Era claro que no iba a poder atender todos los frentes a la vez. Y de todos modos, ya había redactado una cantidad suficiente de notas en inglés. El descanso fue más que reparador – fue algo edificante.

COROLARIO & COMIENZO

Edificante. Esa es la palabra. La distancia me permitió valorar la cercanía en su justa dimensión; como canta Catupecu Machu, “lejos siempre tiene un cerca”.

Escribir sobre música en mi propia lengua conllevaba poder tener una interacción real con esas bandas y artistas que reseñaba. Iba a sus eventos, interactuaba con ellos. Y el círculo habría de cerrarse con la edición de mi tercer (y último) libro, Ayer La Lluvia.

Ayer La Lluvia se publicó el 24 de junio de 2013, y no es infrecuente que cuando alguien me pregunte mi fecha de nacimiento mencione dos: el 2 de diciembre, y el 25 de junio. (Cabe destacar que realmente soy un Sagitario con ascendente en Cáncer – la típica casualidad enmarcada por una causalidad).

Conceptuado como una obra que permitiera una comunión total entre la música y la literatura, Ayer La Lluvia se presentó en 17 eventos por todo Uruguay, en tres giras que abarcaron un año entero. El libro se presentó siempre con músicos –  precisamente, esos músicos que había conocido gracias a MusicKO, en los años precedentes. Y hubo otros que fui conociendo a lo largo del camino, que incluso tuvieron su debut en vivo en el contexto de Ayer La Lluvia. Eventualmente, las actividades comenzaron a incluir a artistas argentinos (la primera fue mi queridísima amiga Maca Mona Mu), en escenarios atípicos para presentaciones literarias, incluyendo bares y boliches conocidos por subrayar el papel de la música no tanto como una expresión artística, sino como divertimento. Y cabe resaltar que la recepción tanto del público como de las personas que trabajaban en esos lugares fue consistentemente maravillosa.

Y el 2 de diciembre de 2013, en el cierre del primer año de presentaciones de Ayer La Lluvia, realizamos la primera Campaña del Juguete, precisamente en un escenario como el que les estaba describiendo recién: El Pony Pisador de la Ciudad Vieja.

Sobre esto voy a escribir más detalladamente en la próxima entrada que publique, la cual va a repasar las cinco ediciones que ya se realizaron de la Campaña del Juguete, en la antesala de la sexta (que será también la más extensa, desde agosto de 2019 a febrero de 2020).

Al día de hoy sigo descubriendo que muchos artistas uruguayos tuvieron sus primeras reseñas o entrevistas en MusicKO.  La Mujer Pájaro, Erika Chuwoki, Lobo Está?… No sé qué lectura hacer al respecto, más que sentirme enormemente privilegiado de haber compartido este tiempo y espacio con todas esas personas, y de haber podido ilusionarme con sus ilusiones.

Hoy veo éste sitio, veo mis libros, veo la Campaña del Juguete, y lo que veo es mi vida. Sé que no muchas personas tienen la posibilidad de que su vida alcance (y sea alcanzada) por la de tanta gente. Eso fue lo más hermoso de todo, y la principal enseñanza que me dejó esta experiencia: que la única vida que vale la pena ser vivida es aquella que se vive con y para los demás. Y esa es la verdad, la causa y el motivo que late en el corazón de cada evento benéfico que organizo hoy en día para la Campaña del Juguete.