CALLES

la luna no

CALLES

“Las estrellas no tienen novio”
(Federico García Lorca)

Vos coleccionás el viento que cae entre ríos de silencio, y escuchás el otoño antes de que hable. Querés que tus ojos miren siempre hacia adentro, y querés aprender a ver el mar.
Querés despertar un día con una ilusión que cumpla la edad de la melancolía.
Así desperté yo el día que no te conocí.

Ya lo había olvidado. El día que no te conocí. El miércoles que no viniste a casa por primera vez.
Aquel día hubo una tormenta. Un vendaval. Cayeron árboles. Calló un sol.
Se destrozó una ventana en el comedor, y me corté la mano con la que escribo. Se destrozó la ventana de la esquina, la ventana de aquel hombre con manos que se parecían a la razón del mismo modo que la felicidad se parecía a la perseverancia.
Te esperaba y no viniste. No me avisaste antes.
Vos nunca avisás antes.

Me doy cuenta que olvidé muchas cosas desde entonces.

Olvidé lo que pasó la noche que terminé de corregir el libro. Olvidé que los postigos estuvieran abiertos, que los papeles quemados tuvieran olor a lágrimas, que la luna estaba equivocada porque todavía no moría en las aguas de un mismo siglo.
Olvidé que esa fue la última vez que dormí en mi cuarto.
Olvidé que nunca me sentí tan solo.

Y lo recuerdo ahora, entre ríos de silencio y un otoño que pronto hablará con las letras de tu nombre.
Porque yo también quiero aprender a ver el mar. Y te sorprendería saber cuántos países recorro para llegar a tus calles todos los días, y así evitar coleccionar tu ausencia.

Pienso en esto mientras vuelvo a casa. Estoy cansado.
La luna no es roja.
Pero el cielo sí.
La luna no es roja.
Nunca me sentí tan solo.

La luna no es.

 

 

(Texto incluido en “Buscando”, primer sencillo del disco colectivo Ayer La Lluvia)